De La Política

jueves 9 de julio de 2009

Este es Juan Manzur
El nuevo ministro de Salud

El nuevo ministro de Salud de la Nación es un conocido de los lectores de Prensa Obrera. Hasta el sábado vicegobernador de Tucumán, Manzur fue ministro de Salud de la provincia entre 2003 y 2007. En ese período, según palabras del jefe de Gabinete, Sergio Massa, Manzur se destacó por sus políticas que lograron “reducir a la mitad la mortalidad infantil en la provincia”: del 25 al 12,8 por mil.

Nada de eso. Lo que hizo Manzur fue “adulterar los índices de mortalidad infantil, para lo que ordenó que los médicos no asistieran a los bebés de muy bajo peso de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes, donde nacen el 40% de los chicos de la provincia” (Prensa Obrera 1041). Si los bebés viven unas horas, no hay modo de no registrarlos como nacidos vivos, ingresan en la estadística. Por eso Manzur ordenó que no se los auxiliara. De ese modo, “hay cientos de bebés, cuyo peso es inferior a los 500 gramos, que habiendo nacido vivos son registrados como ‘defunciones fetales’ o ‘egresos por abortos’, y por lo tanto no forman parte de la estadística” (Crítica, 29/6).

La denuncia partió de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS), un organismo nacional, alarmado por un incremento del 39% de los abortos de fetos a término en la maternidad. La investigación sobre los “abortos” descubrió que eran bebés nacidos, que los trabajadores estaban bajo un régimen de terror y que las funcionarias que habían denunciado las directivas de Manzur habían sido una desplazada -la estadígrafa Angela Zóttoli- y la otra -la epidemióloga Evelyna Chapman- despedida (Crítica, 20/6).

Ese es el campeón que eligió el kirchnerismo para combatir la gripe A.

martes 17 de marzo de 2009

Políticas públicas serias

Cuando por estos lares politicastros toman el poder y no tienen noción del futuro, pero si de sus privilegios y prebendas.

domingo 15 de marzo de 2009

Maniobra altamente especulativa

Se equivoca el curso del análisis al sostener, como solución a los problemas argentinos, la modificación del plexo y de los plazos estipulados de la ley electoral. La previsibilidad que otorga la seguridad jurídica del respeto a las reglas del juego democrático, está en consonancia con la calidad institucional y en sentido contrario a la artera manipulación.

De acuerdo a los índices privados que proyectan un mayor descalabro de la economía de una alta tasa de desempleo, de graves problemas recaudatorios fiscales por débiles ingresos y de una fuerte presión inflacionaria para finales de octubre, el gobierno nacional estima que el adelanto eleccionario evitará correr riesgos políticos que agraven aún más su ya erosionado poder y desalentar así cualquier atisbo de ingobernabilidad. La medida, además, coarta el tiempo que dispone la oposición de organizarse y elaborar estrategias propias y, por mucho lo más grave, la clausura de sus internas.

Anidan en la iniciativa del gobierno muchos otros motivos que los que esgrime para adelantar las elecciones a junio. El oficialismo supone a ciencia cierta, y con obseso temor, la pérdida de un importante caudal electoral porque percibe que los efectos de la crisis que se cierne global, sumada a la local que se venía desarrollando anterior a la mundial, por suma de propia impericia e ineficacia gubernativa, ahondará los efectos socioeconómicos. Es clara y manifiesta la inseguridad e incapacidad con que se disponen soluciones a los problemas derivados. De aquí la conveniencia de adelanto comicial.

Con una inopia argumentativa, extraña en la Presidenta de la Nación que otrora brillaba con su retórica discursiva senatorial, justificó la iniciativa de enviar al “parlamento” (sic) el proyecto de anticipar los comicios de octubre en el mes de junio. Equivocación supina de la Jefa de Estado, que presume que los argentinos no pueden soportar tantos actos electorales inmersos en una crisis internacional descomunal como la presente. Si no puede, es porque sus instituciones han sido debilitadas y bastardeadas en las bases de su cultura democrática. Una de las reglas primeras es respetar los convenios que se desprenden de lo establecido, es decir, de la ley.

Los actos electorales no son un “escollo” como sostiene la Presidenta. Son procesos de la democracia que permiten elegir representantes y no puede admitirse el argumento. La expresión de la sociedad civil en las urnas nunca puede ser un impedimento. Estas artimañas disonantes antidemocráticas son meras expresiones de debilidad, que nada más arriman mayor descrédito. ¿Serán por que la Presidenta se ha dado cuenta del mal gobierno que lleva adelante su marido, o, serán para cortar la sangría de las filas FPV que comanda su consorte? Yuxtapuesto, Kirchner no deslumbra por su inteligencia, si lo hace su astucia y pragmatismo extendiendo sus límites hasta la sevicia.

Nada justifica cambiar el calendario preestablecido por la existencia de problemas económicos. Nada justifica la elusión de la ley y someterla al arbitrio del gobernante, a su antojo, a su manipulación por conveniencias políticas espurias. Nada justifica la maniobra altamente especulativa. Nada.

lunes 16 de febrero de 2009

LOS POBRES SE VAN AL CARAJO

Los cristianos robaron el solsticio de invierno a los paganos, y el capitalismo se lo robó a los cristianos. Pero un rasgo característico de las celebraciones ha permanecido inalterado: la consumición de grandes cantidades de carne. La práctica solía tener sentido. El ganado sacrificado en otoño, antes de que se acabara la hierba de los pastos, empezaría a estropearse, y las gentes con pocas reservas de grasas tendrían que sobrevivir a otros tres fríos y hambrientos meses. Actualmente nos enfrentamos al problema opuesto: pasamos los siguientes tres meses intentando quitarnos lo comido.
Nuestros excesos estacionales serían perfectamente sostenibles si no hiciéramos la misma cosa todas las semanas del año. Pero a causa del desproporcionado poder adquisitivo del mundo rico, muchos de nosotros podemos darnos un festín cada día y todavía considerarlo como uno de nuestros gastos menores. Y esto también sería estupendo si no viviéramos en un mundo finito.
Comparados con la mayoría de los animales que comemos, los pavos son convertidores de energía relativamente eficientes: producen aproximadamente el triple de carne por libra de grano que el ávido ganado vacuno. Pero aún hay muchas razones para no sentirse cómodos comiéndolo. La mayoría son criados en la oscuridad, tan estrechamente instalados que apenas se pueden mover. Les cortan el pico con un cuchillo al rojo para impedir que se hagan daño unos a otros. A medida que se aproximan las navidades, engordan tanto que sus caderas se doblan. Si le echas un vistazo a una granja de pavos, empiezas a albergar grandes dudas sobre la civilización europea.
Esta es una de las razones por las que mucha gente ha vuelto a comer carne roja en Navidad. El vacuno parece ser un animal más feliz que el pavo. Pero la mejora en bienestar animal queda anulada por la pérdida de bienestar humano. Actualmente, el mundo produce suficiente alimento para su población y su ganado, si bien (principalmente por ser tan pobres) unos 800 millones de personas se encuentran permanentemente subalimentadas. Pero a medida que aumenta la población, el hambre global estructural sólo se evitará si los ricos empiezan a comer menos carne. El número de animales de granja en el mundo ha aumentado cinco veces desde 1950: actualmente sobrepasa a los humanos en una proporción de tres a uno. El ganado ya consume la mitad del grano mundial, y su número sigue creciendo casi exponencialmente. Es por esto por lo que la biotecnología - cuyos promotores alegan que alimentará al mundo - ha sido empleada principalmente en producir no alimentos, sino en alimentar: permite a los granjeros pasar del grano que mantiene viva a la gente a cosechas más lucrativas para el ganado. En un período tan pequeño como diez años, el mundo se enfrentará a una elección muy simple: la agricultura continuará alimentando los animales del mundo o continuará alimentando a su población. No puede hacer ambas cosas.
La inminente crisis va a verse acelerada por el agotamiento tanto de los fertilizantes fosfatados como del agua usada para hacer crecer las cosechas. Cada kilogramo de vacuno que consumimos, según investigaciones de los ingenieros agrónomos David Pimentel y Robert Goodland, necesita alrededor de 100.000 litros de agua. Los acuíferos están empezando a secarse en todo el mundo, principalmente a causa de la extracción por los granjeros.
Muchos de los que han empezado a entender la finitud de la producción global de grano han respondido volviéndose vegetarianos. Pero los vegetarianos que siguen consumiendo leche y huevos apenas reducen su impacto sobre el ecosistema.
La eficiencia de conversión de la producción de lácteos y huevos suele ser mejor que la crianza de ganado, pero incluso aunque todos los que ahora comen ternera comieran queso en su lugar, ello solo aplazaría la hambruna global. Como tanto el ganado dedicado a la producción láctea como el avícola es a menudo alimentado con harina de pescado (lo que significa que nadie puede alegar que come queso y no pescado), podría, en cierto sentido, incluso acelerarla. El cambio vendría acompañado también por un masivo deterioro en el bienestar animal: con la posible excepción de los pollos para asar y los cerdos, criados de forma intensiva, los pollos criados en batería y las vacas lecheras son los animales de granja que parecen sufrir más. Si los lacto-vegetarianos quieren detener el comercio de terneros lechales, deberían beber menos leche.
Podríamos comer faisanes, muchos de los cuales son enterrados tras recibir los disparos, y cuyos precios, debido al exceso de oferta en esta temporada del año, caen hasta 2 libras por ave, sólo que la mayoría de la gente se sentiría incómoda subvencionando a una pandilla de salvajes remojados en brandy. Comer faisán - que también es alimentado con grano - sólo es sostenible en la medida en que la demanda se ajuste a la oferta.
Podemos comer pescado, pero sólo si estamos preparados a colaborar al colapso de los ecosistemas marinos y - mientras la flota europea saquea los mares de África Occidental - la muerte por inanición de algunos de los pueblos más hambrientos de la tierra. Es imposible evitar la conclusión de que la única opción sostenible y socialmente justa para los habitantes del mundo rico es convertirse, como la mayoría de los habitantes de la tierra, en básicamente vegetarianos, comiendo carne sólo en ocasiones especiales como Navidades.
Como comedor de carne, durante mucho tiempo consideré conveniente clasificar al vegetarianismo como una respuesta al sufrimiento animal o como una moda en materia de salud. Pero, viendo estas cifras, ahora parece evidente que es la única respuesta ética a lo que claramente es la cuestión de justicia social más urgente del mundo. Nosotros nos atiborramos y los pobres se van al carajo.

Escrito hace 5 años en The Guardian (Londres)
Desde Londres, George Monbiot.

martes 27 de enero de 2009

Buen tipo

Pero no me negarás que Pepe es un buen tipo, incapaz de matar una mosca.
—En efecto, es inofensivo, y seguramente se ha ganado la simpatía de las moscas. Pero, ¿acaso basta no hacer daño para merecer el calificativo de bueno?
—Eso les bastó a Buda, Hipócrates, y Epicuro. Y no negarás que esos fueron buenos tipos.
—Sin duda, pero los tres fueron buenos porque hicieron algo, además de instar a no dañar.
— ¿Qué hicieron?
—El Buda combatió la violencia y el sistema de castas; Hipócrates fue el padre de la medicina; y Epicuro construyó, junto con Demócrito, el atomismo griego, que fue la primera cosmovisión naturalista y optimista.
—O sea, según vos, ¿hay que romperse para merecer el calificativo de bueno?
—En efecto, los auténticamente buenos hacen algo por los demás. El indiferente al prójimo, el que no daña ni ayuda a otros, no es bueno ni malo. Es un nulo moral, un cero social.
—Pero cero es mejor que menos uno.
—Sin duda. Pero, puesto que hay tantos tipos negativos, hacen falta otros tantos tipos positivos para contrarrestarlos.
—Puede ser. Pero no pretenderás que todos nos pongamos un yelmo, montemos un Rocinante y recorramos las rutas listos a quebrar una lanza por una buena causa.
—Es claro que no. En la sociedad moderna no hace falta el coraje de Don Quijote para ayudar al prójimo. Hay maneras mucho más eficaces, y mucho menos onerosas.
— ¿Por ejemplo?
—Comportarse como buen vecino, buen compañero, buen amigo, buen socio, buen cónyuge, y buen ciudadano. En todos estos casos, la bondad consiste en algo más allá que vivir y dejar vivir.
—Pero no son iguales. Por ejemplo, es difícil ser buen ciudadano cuando el gobierno del día no te permite ni siquiera cumplir tus obligaciones cívicas.
—De acuerdo. Pero en estos casos el buen ciudadano protesta, ya sea individualmente, ya uniéndose a organizaciones dedicadas a proteger los derechos y deberes cívicos, o incluso a ampliarlos. —Pero esto puede acarrear peligros.
—Es claro. Cuanto más atrasado el país, tanto más difícil es ser bueno. Más difícil y, por esto mismo, más útil. Y esto no se circunscribe a la política.
— ¿Qué querés decir?
—Que la vida moderna es tan compleja, que se puede ser buen ciudadano actuando tanto fuera de la política como dentro de ella.
— ¿Por ejemplo?
—En las democracias hay muchas organizaciones no gubernamentales, tanto locales como nacionales e internacionales, dedicadas a ayudar a quienes necesiten ayuda de todo tipo: para sobrevivir, para educarse, para reintegrarse en la sociedad al salir de la prisión, etc. Superan al individuo sin estar en el Estado. Están en la sociedad civil.
—Pero las religiones, que son las guardianas tradicionales de la moral, no nos exhortan a militar en tales organizaciones. Ni siquiera nos mandan hacer el bien. En particular, la Biblia no manda ayudar al prójimo. Sólo exhorta a no perjudicarlo. Y fijate bien que esta obligación se limita al pariente o vecino.
—En efecto, todas las morales religiosas son tribeñas. Además, como dijera Spinoza, exhortan a obedecer, no a hacer el bien.
— ¿Y los budistas? ¿Acaso el Buda no fue universalista?
—Lo fue, pero también fue ateo. El Buda afirmó explícitamente que los dioses son invenciones. Además, no fundó ninguna iglesia.
— ¿De dónde sacamos, entonces, la idea de derechos y deberes universales?
—Los conceptos de ser humano, de humanidad y de derechos y universales no figuran en ninguna escritura sagrada. Son seculares y modernos. Fueron inventados por unos pocos filósofos, y aparecieron públicamente recién con la Revolución Francesa de 1789.
—Pero la famosa Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano habla de derechos, pero no de deberes.
—En efecto. Esa es una limitación de ese gran documento. Habría que proclamar que no hay derechos sin deberes, ni deberes sin derechos, como lo hizo en la Asociación Internacional de Trabajadores, fundada en Londres en 1864.
—De acuerdo, pero duró poco.
—En efecto, la Justicia es escurridiza y efímera. Por esto requiere esfuerzos intensos y constantes. —Ya nos hemos ido por las ramas. Recordá que se trataba de saber si Pepe es o no un buen tipo. ¿En qué quedamos?
—En que no es bueno ni malo, porque no ayuda ni hace daño.
—De modo que ¿le ponemos un cuatro en moral?
—De acuerdo. Pero no se lo digas, porque no hay derecho a ofender a inofensivos.
—En definitiva, tenemos que tratarlo a Pepe como si fuera un buen tipo aunque no lo es. ¿No te parece hipocresía pura?
—Sin duda. Pero la hipocresía lubrica el engranaje social. Sin ella nos pasaríamos la vida insultándonos y agrediéndonos.
—Ahora te has puesto cínico además de hipócrita.
—Tenés razón. Pero ya se acabó mi cuota de tolerancia. Parala, pibe, y sé un poco hipócrita para conmigo. Es parte del precio de la amistad. Amistad=Afecto mutuo+Ayuda mutua+Hipocresía.
—Por fin estamos de acuerdo.
Por Mario Bunge

miércoles 14 de enero de 2009

Los Senadores y la Coparticipación Federal:
La mayoría de los senadores votó contra los intereses de sus provincias
Aquí están. Estos son.

Una investigación del Centro de Estudios Nueva Mayoría constató que en la votación por la eliminación del sistema privado de jubilaciones y extensión del impuesto al cheque sólo un tercio de los integrantes de la Cámara alta lo hizo a favor de coparticipar los fondos a sus distritos.

Sólo uno de cada tres senadores votó a favor de coparticipar los fondos en las votaciones por la eliminación de las AFJP y la prórroga del impuesto al cheque. Así lo estableció un estudio del Centro de Estudios Nueva Mayoría.
Según la investigación de la consultora, a cargo de Rodrigo Mallea, se constató que en la votación por la eliminación del sistema privado de jubilaciones y extensión del impuesto al cheque, sólo un tercio votó a favor de coparticipar a sus provincias los fondos.
La excepción a la regla fue Santa Fe. Ruben Giustiniani (Socialista), Carlos Reutemann (PJ) y Roxana Latorre (PJ) decidieron en ambos casos a favor de la coparticipación total de los fondos.
En contraposición a lo que ocurrió con Santa Fe, en Misiones [Eduardo Torres (Frente Renovador de la Concordia), Luis Alberto Viana (FpV), Elida Vigo (Frente Renovador de la Concordia)], Tierra del Fuego [José Carlos Martinez (ARI), María Rosa Díaz (ARI), Mario Colazo (Unidad Federalista)] y Neuquén [Horacio Lores (Movimiento Popular Neuquino), Marcelo Fuentes (FpV), Nancy Parrilla (FpV)], los senadores optaron a favor de no coparticipar los recursos a las provincias que representan.
¿A quiénes representan los senadores? Según establece la Constitución Nacional, la Cámara alta está encuentra compuesta por 72 miembros, tres por cada provincia y por la ciudad de Buenos Aires. Es decir, son elegidos para representar a sus distritos.
Los proyectos con media sanción que fueron girados al Senado referentes a la estatización de las AFJP y el impuesto al cheque contemplaban recursos coparticipables entre las provincias. En el caso de la eliminación de las jubilaciones privadas, las provincias reclamaban un 15 por ciento de masa coparticipable. En ese caso, sólo 23 senadores (32%) votaron a favor de sus regiones, dice el estudio de Nueva Mayoría.
En la renovación del impuesto al cheque, únicamente 20 senadores (28%) abogaron por el 100% de su coparticipación, mientras que 45 (62%) votaron por el régimen que contemplaba un 70% para la Nación, y apenas 30% para las provincias.
"Sólo un tercio de la totalidad de senadores votó a favor de coparticipar a sus provincias los fondos de las AFJP y del impuesto al cheque", explica la investigación.
Y agrega: "Santa Fe es la única provincia cuya totalidad de senadores votó por la coparticipación en ambos casos. Es así el único caso en el cual los senadores han funcionado de acuerdo a un sistema federal. Lo mismo sucedió con los tres senadores de Salta en la primera de las dos votaciones".
Para Rosendo Fraga, titular del Centro Nueva Mayoría, la conclusión es clara: "Mientras el ciudadano sea indiferente a cómo votan sus legisladores, estos pueden llegar aun a votar contra el interés provincial porque no pagan costo político con ello. Sólo si el voto funciona como un lógico sistema de premios y castigos, de acuerdo a como han votado los legisladores en la visión de los votantes, el Congreso recuperará el rol y el prestigio que debe tener".

lunes 5 de enero de 2009

La violencia, la inseguridad y el Estado

“Un asalto con heridas físicas tiene un alto potencial traumático. Pero hablar del hecho traumático y de las vivencias percibidas permite ligar los afectos y disminuir el impacto. Los afectados vivieron la violencia contra sus seres queridos, fueron amenazados y luego heridos. Se agregan el estrés y la situación chocante de escenas vividas en la internación, la incertidumbre sobre su evolución y la impotencia que genera. El no poder dejar de pensar puede llevar a un desgastante revivir del pasado impidiendo vivir el presente. Cuando la ansiedad persiste y los recuerdos no ceden en su intensidad emocional, el cuadro puede constituirse en una situación de estrés postraumático con afectación de la vida cotidiana (ansiedad, depresión, insomnio). El grado de vulnerabilidad depende de la personalidad y de las experiencias previas de cómo se aprendió a afrontar situaciones críticas. La superación de las mismas depende de la esperanza, de la red de contención familiar y de hallar respuestas justas por parte de la sociedad. La recuperación pasa por retornar a las rutinas de la vida cotidiana, incluyendo cambios de mayor cuidado y protección. Las terapias psicológicas y la medicación tienen ese objetivo central. Y el humor permite apuntalar la confianza en superar repetidos hechos violentos”. La violencia deviene de la inseguridad. La falta de seguridad deviene de la ajenidad e insolvencia de un Estado gobernado por timoratos e inexcusablemente ausente. Pero la violencia, la inseguridad y el absentismo devienen todos de un mal mayor: de la abdicación y claudicación de la Justicia.

sábado 20 de diciembre de 2008

Un bochorno

El miércoles 10 de diciembre, en el Aula Magna de la U.N.R.C y en horas de la mañana, se desarrolló la colación de los Egresados 2008 del I.P.E.M. Nº 186 “Cap. Luís Darío Castagnari” de Las Higueras, Córdoba. Durante su transcurso se evidenciaron algunas falencias que, por su grado manifiesto de irregularidad, y según la intranquilidad de muchos de los padres de los alumnos de la institución, sostienen necesaria su exposición pública para evitar su ocurrencia en futuras oportunidades.

Como todo acto académico tiene un insalvable protocolo, éste, y en este acto, no se respetó. En primer término, y en ocasión de las entregas de diplomas a los egresados, aprovechándose de estar sobre el proscenio, el padre de una alumna intempestivamente tomo la palabra y la dirigió groseramente al público, que, sorprendido y atónito, tuvo que soportar estoicamente el abuso. Luego de una serie de acusaciones hacia personas presentes, endilgó a una de las autoridades de haber propiciado una denuncia policial en su contra. El artero ataque hacia las Instituciones –la Bandera de Ceremonias estaba en su sitial–, hacia las autoridades, hacia los Profesores, hacia los Alumnos, hacia sus familiares y hacia el público presente, no fue respondido ni reclamado en ningún momento por parte de la organización, es decir, por la autoridad máxima la señora Directora Susana Galizia. Si existió, y hay que decirlo, una tibia objeción frente al auditorio de quien estaba a cargo de la locución, y que momentos antes había negó esa posibilidad al padre en cuestión.

En segundo término, es difícil entender para la comunidad educativa en su conjunto, cómo y porqué se utiliza un acto académico para reclames publicitarios de seudos personajes políticos que no tienen comprobada actividad laboral, ni la pueden demostrar, en el Estado provincial. Así se escuchó por quien locutaba que se encontraba en la sala “el asesor del Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba”. Se refería a Gino Antonio Lucchesi. “Al parecer Lucchesi, sostienen algunos padres, se arroga tales títulos para justificar su vacancia y ausencias de cargos, con el agravante de hacerlo impúdicamente y creídamente a la sombra del Gobernador de la Provincia. Todo el mundo sabe el flaco favor que propinó Lucchesi a la sociedad civil desde la función pública. Como también todo el mundo sabe que el “demócrata” Lucchesi fue separado, privado y destituido de la carga pública del empleo de Concejal del Concejo Deliberante de Las Higueras, por el sólo hecho de actuar en sentido contrario de las leyes que lo rigen. Por último, todo el mundo también sabe que Lucchesi fue sancionado, Asamblea mediante, con la grave disposición de Exclusión como socio de la Cooperativa de Electricidad de Las Higueras, por actuar en contra de la misma. Conociendo el intrigante accionar de Lucchesi, nos preguntamos: ¿quién nos puede asegurar que no fue él quien orquestó ideológicamente el entuerto para denostar a instituciones y a personas?” Además recuerdan que, “el padre que cometió las ofensas con total desparpajo y falacias, Claudio Arbach, fue entenado de Lucchesi durante su paso por la función pública, es decir, cuando él fue Intendente. Esto, ¿lo desconocía la señora Directora? Nadie puede creer que todo haya sido pergeñado a priori, pero es que salió tan bien orquestado que supera la simple apreciación”.

El bochornoso momento vivido ha dejado secuelas nefastas en la comunidad educativa y por extensión, en la comunidad toda. Esto es a todas luces visto. Muchos miembros de la comunidad agraviada sostienen que “necesitan de explicaciones que aún la Dirección no ha dado”. Y agregan, “los jóvenes egresados sintieron el efecto ampliamente negativo de estas actitudes prohijadas desde la organización del acto, habida cuenta de su cercanía política con Lucchesi”. Insisten en que “no será posible un discurso contemporizador que excuse responsabilidades o se intente lavar la afrenta pública con acomodaticios”. Para ellos “la adultez democrática deberá ser recurrida para que la acción ejemplar restañe el dolo emergente. Siendo lo que esperamos mínimamente, no pueden dejarse de lado estas actitudes que provienen de politicastros que, desde adentro o desde afuera de la función pública, laceran y perjudican a la sociedad en su conjunto”.

Los padres de los alumnos egresados hicieron hincapié en el trabajo a denuedo de los profesores a cargo de la coordinación del acto, y creen que han estado alejados de la connivencia política entre la Dirección y Lucchesi. Insisten en que seguramente, si se actúa corporativamente y con sumarios internos que nunca llegan a nada, la inusitada gravedad descripta se diluirá en fárragos administrativos, como acostumbrados estamos, y sólo será una anécdota más en los anales de la comunidad educativa. Empero, creen que con equidad se llegará al desagravio necesario y obligado para aventar la gratuita ofensa recibida.

martes 9 de diciembre de 2008

La riqueza de la pobreza

El cristianismo enseña que la pobreza es el camino para llegar al cielo.
En Argentina, la pobreza es el camino para llegar al poder político y al control del Estado.
La pobreza es el caldo de cultivo indispensable para que haya gobiernos populistas y demagógicos. En países en que los pobres superan el 25 por ciento de la población (y en Argentina con la inflación actual ya alcanza el 30 por ciento de la población) surge una dinámica perversa que se retroalimenta: la pobreza origina gobiernos populistas, demagógicos y clientelistas, y éstos a su vez mantienen a los pobres como tales porque los necesitan como rehenes electorales, para perpetuarse en el poder.
Populismo y pobreza son dos caras de la misma moneda.
Donde hay pobreza hay populismo, y donde hay populismo hay pobreza.
La pobreza no es sólo un grave problema económico (reduce la capacidad adquisitiva de la población, menos mercado interno, las empresas venden menos, el Estado recauda menos impuestos, hay más economía informal, etcétera), sino también es un problema político (engendra populismo, prostituye el sistema de partidos), psicológico (pierden la autoestima y llegan, incluso, al extremo del suicidio), moral (sobreviven gracias a la droga, la prostitución y el crimen), social (tienen desempleo, marginalidad, alcoholismo, mortalidad infantil, desnutrición) y afecta también al sentido de nación ya que los pobres, que son más masa que pueblo, pierden el sentido de pertenencia a la sociedad en que viven.
Cuanto más pobres existen, hay más masa y menos pueblo.

martes 2 de diciembre de 2008

Preguntas

Zigong preguntó sobre el gobierno. El Maestro comentó: "Suficiente comida, suficientes armas y la confianza del pueblo."
Zigong preguntó: -"Si tuvieras que prescindir de una de estas tres cosas, ¿qué dejarías de lado?".
El Maestro contestó: -"Las armas".
Zigong, volvió a preguntar -"Si tuvieras que prescindir de una de las dos restantes, ¿cuál dejarías de lado?"
Contundente el Maestro, respondió: -"La comida; al fin y al cabo, todo el mundo tiene que morir más tarde o más temprano. Pero sin la confianza del pueblo, ningún gobierno puede mantenerse."

Confucio, Analectas

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Ricardo Manuel Pizarro
Las Higueras, Córdoba, Argentina
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